miércoles, 24 de mayo de 2017

Qué compro primero: ¿sala o comedor?


¡Al fin ha llegado el día! Has conseguido ahorrar un poco de dinero, o has conseguido un préstamo, o has encontrado una promoción buenísima que no puedes dejar pasar, pero... ¿qué deberías hacer? ¿Deberías comprar primero un comedor o una sala? ¿Qué es lo más funcional?

Bueno, en realidad esto dependerá completamente de ti y de tu dinámica con tus amigos y familiares. Así que, antes de dar el tarjetazo o dejar ir tu sueldo de jalón, pregúntate lo siguiente:

  • ¿qué usaré más?
  • ¿quiénes me visitan con mayor frecuencia?
  • ¿cuánta gente suelo recibir?
  • ¿de cuánto espacio dispongo?

Teniendo estas respuestas a la mano, es fundamental que analices lo siguiente:

¡La sala!


Es ideal cuando sueles recibir a tus amigos o si recibes mucha gente de visita. ¿Por qué? Porque es un espacio para relajarse y pasar el rato platicando, riendo o incluso jugando juegos de mesa.

Lo mejor es que puedes irla armando poco a poco, de manera que puedes iniciar con un sillón y después ir comprando otros que complementen el conjunto, arriesgándote incluso a mezclar estilos, colores y formas.

Si tienes muchos amigos y pones cojines y mantas en el suelo, junto a los sillones, muchos de tus amigos no dudarán en sentarse ahí, y la distancia entre el sillón y ellos no será tan notoria como si estuvieran sentados algunos a la mesa del comedor y a otros los mandaras al piso... ¡castigados!

Pero ¿y si queremos comer? Siempre puedes optar por una mesa de centro que te permita comer (es decir, escoge un material que sea fácil de limpiar, duradero y que difícilmente se ralle). Nuevamente puedes optar por poner cojines alrededor de la mesa y pedirle a tus invitados que se sienten al más puro estilo oriental.


¡El comedor!

Suele ser para charlas más privadas y gente más cercana. Muchas de las pláticas más profundas suelen suceder después de las comidas, cuando las personas están felices y relajadas.

El comedor es ideal para tu familia, en especial si hay miembros mayores (no creo que a tu abuelita le encante sentarse en un sillón que se hunde o en un cojín en el piso, ¿verdad?).


Además de contar con las sillas para sentarse a tomar un café, ¡tendrás la mesa! Lo cual te permitirá tener un espacio donde comer como Dios manda y donde organizar cenas con tus amigas o con ese chico tan especial.

Eso sí: revisa bien el material de las sillas y asegúrate de que sean cómodas. Hay muchos comedores de estilo contemporáneo que se ven hermosos de lejos, ¡pero que suelen ser súper incómodos! Lo mismo va para la sala.

¿Quién gana?


Por supuesto, depende de ti cuál será el ganador. Personalmente yo suelo ocupar mucho más mi sala que el comedor, incluso cuando tengo visitas y comidas. Es cómoda, es práctica y suele rellenar mejor el espacio. La sala hace que luzca más "acogedor" cualquier hogar, mientras que el comedor es un tanto más "formal", por decirlo de algún modo.

Lo que sí es importante es que siempre busques calidad. Antes de dejarte llevar por el impulso, primero investiga los materiales de que están hechos los muebles y consulta si tienen garantía. ¡Lo agradecerás cuando lleves más de cinco años con ellos y tus muebles sigan luciendo increíbles!



2 comentarios:

Gracias por pasarte y comentar, ¡espero que nos sigamos leyendo! Un abrazo :)